Georges Gurvitch: La vocación actual de la sociología (1946)
La vocación actual de la sociología
De Cahiers internationaux de Sociologie. Vol. I, Cahier Double, Premiere Annee, 1946.
Por Georges Gurvitch. Trad. del francés por Emilio Uranga, del Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Nacional.
Universidad Nacional Autónoma de México Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México.
La Vocación Actual de la Sociología.
Author(s): Georges Gurvitch and Emilio Uranga.
Source: Revista Mexicana de Sociología, Vol. 8, No. 3 (Sep. - Dec., 1946), pp. 405-419.
La Sociología es una ciencia que da saltos o cuando menos fluctúa, con cada crisis social de alguna importancia. Su breve historia así nos lo enseña. Nacida a mediados del siglo XIX "de la gran confusión económica, social y espiritual" (Comte), que caracteriza esta época post y pre revolucionaria, debe la luz no solamente a su padre oficial (Augusto Comte) sino igualmente a dos grandes adversarios de este: Proudhon y Marx: estos tres fundadores de la Sociología continuaban, por lo demás, cada uno a su manera, el esfuerzo de su maestro común: Saint-Simon.
Al desplome de la Comuna y al establecimiento de la in República, corresponden los primeros esfuerzos de la Sociología para librarse de toda liga con una filosofía de la historia, y para superar la necesidad de una opción entre las sociologías del orden" y las sociologías del progreso." Efectivamente, estos dos géneros de sociologías no hacían sino servir de pantallas a una confusión evidente de juicios de realidad y juicios de valor. Es en este momento cuando se desarrolla la teoría, en verdad nefasta, de los "factores sociales predominantes", cuyo solo efecto fue el de disolver la especificidad de la realidad social y conducir a conflictos gratuitos entre las llamadas "escuelas geográfico", "biológico", "antropológico", demográfico", "tecnológico", "económico", "psicológico", "idealista", etc., "formalista", en fin.
Al finalizar el siglo XIX y a principios del siglo xx -época de separación de la Iglesia y del Estado en Francia, del primer desarrollo del capitalismo organizado, del movimiento sindical y de las crisis económicas mundiales- ven desplegarse un esfuerzo vigoroso para eliminar de la Sociología toda premisa dogmática, para penetrarla de un espíritu crítico, para dirigirla hacia el estudio de los hechos empíricos, para encontrar una base de acuerdo más general entre los sociólogos. En Francia, en particular, Durkheim y su equipo, revelan la especificidad de la realidad social, su complejidad y su importancia, desde la coacción exterior hasta las creencias y las creaciones colectivas de los valores y de los ideales; eliminan así tanto "la teoría de los factores" como la teoría formalista. La misma clarificación se cumple igualmente (con algún retardo) en los Estados Unidos. (H. G. Sumner y C. H. Cooley) y en Inglaterra (Hobhouse), Sin embargo, el método durkheniano se aplica de preferencia al estudio de las sociedades pretéritas y sobre todo al de las sociedades arcaicas.
Entre las dos guerras -época de luchas entre el feudalismo económico y la democracia industrial, guerras civiles camufladas, tendencias antirnmicas hacia los regímenes totalitarios y hacia el pluralismo organizado la Sociología se orienta diferentemente según el país. En los Estados Unidos, las fluctuaciones precisamente marcadas de la prosperidad, del derrumbe económico y del new deal llevan a tomar viva conciencia de la realidad social presente: de allí una enorme proliferación de entrevistas y de investigaciones puramente empíricas, inspiradas al principio en el behaviorismo y en seguida en la "sociometria".En Francia, las categorías de la sociología durkheniana son atemperadasy refinadas por los trabajos de Lucien LevyBruhl y sus discípulos por una parte, y de Marcel Mauss, Maurice Halbwachs, y ciertos sabios mas jóvenes, por otra parte. Pero la atención de los sociólogos la solicitan, de preferencia las sociedades arcaicas, o por la reforma del espíritu de las ciencias sociales particulares. En Alemania, exceptuando los trabajos de Max Weber (que pertenecen por su redacción a la época precedente), las sugestiones sumarias de la sociología fenomenológica de Max Scheler, y la acentuación del formalismo sociológico en L. V. Wiese, la Sociologia se convierte puramente en especulativa y se inspira de una manera deliberada en la ideología totalitaria. En la U R. S. S. el trabajo sociológico se enfoca de preferencia sobre admirables descripciones etnográficas del folklore y de las estructuras sociales de los diferentes pueblos que habitan el territorio de la U. R. S. S. y que han adquirido autonomia cultural y política en la Unión Federal Soviética mientras que la sociología marxista propiamente dicha ha sido concebida sobre todo en el sentido de una sociología "aplicada" para servir fines eminentemente prácticos.
Cuales serán la suerte y la orientación de la Sociología en la hora actual, en este momento preciso de la historia, en que después de la derrota militar del fascismo totalitario, la lucha se ha entablado, pero no resuelto entre el dirigismo tecnocrático y el socialismo efectivo; en que conflictos ásperos se anuncian entre las planificaciones nacionales e internacionales, hechos sea por los trusts y los carteles, sea por los Estados, sea, en fin por los productores y consumidores mismos; que la energía atómica debe próximamente substituir en la producción industrial a la hulla negra y blanca? Si la Sociologia depende en su orientación de coyunturas y de situaciones sociales concretas .puede ser considerada como una ciencia objetiva y positiva. En caso afirmativo, dentro de que límites. En otras palabras, "la Sociologia de la Sociologia", al revelar el carácter particularmente comprometido de esta última no termina por destruirse como ciencia o todavía i la separación del indicativo y del normativo, de los juicios de realidad y de los juicios de valor debe, si o no, poner a la Sociologia al margen de toda aplicación práctica. En fin, y esta es la cuestión fundamental, aceptando que la mayor parte de los problemas que han preocupado a los sociólogos del siglo XIX han sido el uno después de otro rechazados por la sociología contemporánea como mal planteados, ligados a prejuicios dogmáticos y llenos de confusiones metodologicas, en cuales deberán ser las preocupaciones efectivas de la Sociologia actual, y que procedimientos serán de recomendarse para responder a ellas.
La suerte y la orientación de la Sociología en la hora presente estarán dominadas en nuestro concepto por la experiencia y la evidencia siempre crecientes de los hechos siguientes:.
a) El encadenamiento ineludible de toda "existencia" en situaciones sociales múltiples y antinómicas, encadenamiento fundado sobre la "reciprocidad de perspectivas" entre lo social y lo individual, el Yo, el Otro y el Nosotros; 2 b). El crecimiento del pluralismo inextricable de los grupos que se combaten y se equilibran de la manera más variada, no siendo la lucha de clases (cuya complejidad aumenta por la aparición de una clase nueva e imprevista, pero muy agresiva, de tecnócratas, synarcas, gerentes, burócratas) 3 sino uno de los aspectos de esta tensión general entre los grupos; c). El ajuste de todo conocimiento de cualquier genero que sea, comprendiendo también el conocimiento científico; d). La ineficacia y "la fatiga" de un gran numero de símbolos sociales en el momento mismo en que la necesidad de símbolos que provoquen se deja sentir con intensidad singular; e). El retardo creciente que acusa nuestra reflexión sobre el ritmo continuamente acelerado del devenir social; f). La imposibilidad de mantener a la Sociología al margen de aplicaciones prácticas en época en que se imponen planificaciones económicas, en que surgen símbolos nuevos y en que se cava el abismo cada vez más grande entre la técnica industrial en progreso y las instituciones sociales en retraso.
Deberá ocupar por todas estas razones la Sociologia un lugar de primer orden en el sistema de conocimientos de la segunda mitad del siglo xx, sin recaer, por lo demás en las pretensiones "imperialistas" de sus orígenes, ni pretender reabsorber las ciencias sociales particulares y la filosofía. Nos parece igualmente cierto que va a concentrar sus esfuerzos no de preferencia, sobre el pasado de la sociedad, ni sobre las estructuras y situaciones sociales ya cristalizadas, sino sobre la sociedad presente, en trance de constituirse, en estado de lucha, de efervescencia y de creación. El enorme trabajo descriptivo proporcionado por la sociología americana ha señalado el camino a seguir, si bien es cierto que es necesario para obtener todos sus frutos y para que sea utilizable el que ese trabajo se organice dentro de esquemas conceptuales más clarificados, más refinados y más flexibles, tal como los que dan fuerza al pensamiento sociológico francés.
En fin, la orientación actual de la Sociología testifica sin lugar a duda que todas las divisiones en "escuelas", o en "sociologias nacionales" están en proceso de ser abandonadas. Lo mismo puede decirse de los métodos y de las técnicas sociológicas que recientemente aun parecían oponerse (tales, por ejemplo, estadísticas e interpretaciones del sentido interno de las conductas) y que hoy se interpenetran y se amalgaman. La Sociología alcanza su madurez. O no existe proceso de las tendencias, ni conflictos de escuelas, ni divisiones nacionales en las ciencias positivas (puras o aplicadas) que han llegado a un cierto desarrollo. Los conflictos de escuelas aparecen entonces como (enfermedades de la infancia) que testimonian solamente la complejidad de los problemas, de los aspectos y de las perspectivas que no hemos podido aun dominar.
Estas observaciones están fundadas evidentemente sobre la convicción de que la Sociologia, no obstante todas las dificultades inherentes a su estructura, está en proceso de convertirse en una ciencia positiva y empírica.
En efecto, "el coeficiente humano o existencial", ineludiblemente presenta en todo saber, incluso en el científico y que alcanza un grado particularmente elevado en Sociología (menos elevado, sin embargo, que en el conocimiento político y menor también que en el conocimiento filosófico), puede ser considerablemente reducido, si se tiene conciencia de e1 y se le pone en evidencia. Francis Bacon y su lucha contra los "ídolos"; Marx y su teoría de las "superestructuras ideológicas"; Pareto y su oposición de las "derivaciones" intelectuales y de los "residuos" sentimentales; Freud y su esfuerzo para descubrir el simbolismo sexual morboso, he aquí otras tantas etapas en el esfuerzo por adquirir la conciencia del papel que juega en el conocimiento "la ecuación existencial". Pero todos estos autores han visto allí solo fuentes de ilusiones y de errores que podrían ser evitados.
Las nuevas teorías relativas a los mitos y a los símbolos como intermediarios positivos e indispensables en el conocimiento, así como el desarrollo de la sociología del saber, han demostrado cómo "el coeficiente humano" del conocimiento aunque traiga consigo una limitación social del campo de división, revela al mismo tiempo aspectos o sectores desconocidos de la realidad y de la verdad, en su variedad infinita. No dudamos que la sociología del saber, cuando dirige sus análisis sobre la Sociologia misma, es la más apta para dar garantías seguras de la objetividad y de la posibilidad de esta última.
Nadie discutirá actualmente que toda tendencia normativa debe ser extirpada del trabajo sociológico, como lo exigía Lucien Levy-Bruhl, y que se debe renunciar definitivamente a toda esperanza de poder "conocer y prescribir al mismo tiempo". No obstante no se excluye la posibilidad de aplicar en la práctica los conocimientos sociológicos, descriptivos y explicativos, una vez adquiridos. No se trata solamente de poder escoger medios apropiados para la realización, en una coyuntura social particular, de objetos, de fines y de valores, aceptados conscientemente por un determinado grupo. Esta posibilidad fue plenamente reconocida por el mismo LevyBruhl ("el arte social racional" o "técnica social"), y ha inspirado la frase célebre de Jean Jaures: "Ir hacia el ideal y comprender lo real". Si no se trata igualmente de poder escoger, con conocimiento de causa, los modelos, los signos, los símbolos, los conceptos, los pianos, los sistemas de organizacion, mas eficaces para obrar en una situación social dada. En efecto, todos estos intermediarios, cuyo papel, tan grande en la vida social, no cesa actualmente de crecer, varían a la vez en función de obstáculos que tienen que vencer, y de las ideas y valores que se proponen expresar, comunicar, difundir y realizar. Así el campo de la sociología aplicada, en tanto que toma en cuenta el papel y la eficacia de los signos y de los símbolos, es enorme. Se extiende desde los problemas de planificación económica hasta los problemas pedagógicos, desde los problemas de organización política, hasta los problemas de reforma de la gramática, desde los problemas de nuevas técnicas jurídicas hasta los problemas de la renovación de conceptos lógicos y de estilos estéticos. En relación con la sociología aplicada, la posición pragmatista adquiere todo su valor y recibe, en esta esfera limitada, toda su justificación. Es evidente que, cuanto más se oriente la Sociologia hacia la realidad social presente, y no hacia la pasada, penetrara mas hondamente en las estructuras sociales en proceso de formación, en efervescencia, y no solo en las estructuras sociales ya hechas y cristalizadas, y sera mas susceptible de aplicaciones practicas, ricas, vivas y eficaces.
Esforcémonos ahora por bosquejar muy someramente el inventario de problemas y de métodos de la sociología de mitad del siglo xx. Como la realidad social no estudia uinicamente la Sociologia, sino tambien las ciencias sociales particulares, constituidas antes que la Sociologia y que son parcialmente autónomas, no se puede definir su dominio sin precisar a la vez su objeto y su metodo.
El objeto de la Sociología es la realidad social considerada en sus diversos estratos de profundidad. De la estructura -costra exterior de la sociedad- su base morfológica (geografica, demografica, ecológica, instrumental, etc.), pasando por las superestructuras organizadas, por las practicas cotidianas flexibles, por los métodos técnicos, por los signos y por los símbolos, hasta los comportamientos colectivos derogadores, innovadores, que modifican las practicas y los modelos, y crean símbolos nuevos, hasta los valores e ideas colectivos (que inspiran los símbolos, pero sin expresarse en ellos sino parcialmente) y, finalmente hasta la mentalidad social, a la vez colectiva e individual -hay aquí un vaivén perpetuo que teje la trama misma de la realidad social. Todas estas capas interpenetrandose en profundidad, forman un conjunto indisoluble -"que los fenómenos sociales totales" según la feliz expresión de Marcel Mauss- sin que se excluya una cierta discontinuidad entre estas capas. Ademas, sus intensidades relativas varían con cada tipo de la sociedad global, cada grupo particular, y también con cada coyuntura social.
Esta realidad social compleja y extensa, es estudiada por la Sociologia de una manera muy especial, bien distinta de las ciencias sociales particulares. El método sociológico está caracterizado por estos dos puntos fundamentales: a). Toma siempre en consideración todos los estratos de la realidad social a la vez, aplicándoles una vista de conjunto; incluso las ramas especializadas de la Sociologia (por ejemplo, la morfología social, la sociología del derecho o de la religión, la psicologia social, etc.) se distinguen a este respecto de las ciencias sociales particulares. Porque si ciertas ramas de la Sociologia arrancan de uno de los estratos mas profundos de la realidad social sobre la que cargan el acento, y terminan siempre ligando todos los otros estratos integrandolos en el "fenómeno social total"; b). Aplica al estudio de la realidad social el metodo tipologico, distinto tanto del metodo mas o menos generalizante de las ciencias naturales, y del metodo individualizante (propio a la historia y a la etnografia), y del metodo sistematizante (propio a ciertas ciencias sociales particulares que elaboran sistemas coherentes de modelos, signos y simbolos vigentes en un cuadro social concreto, por ejemplo, economia politica, derecho en el sentido tecnico, gramnatico, etc...).
El método tipológico propio de la Sociología construye tipos sociales discontinuos, pero que pueden repetirse. Generaliza hasta cierto límite, para hacer resaltar mejor la especificidad del tipo. Construyendo tipos cualitativamente diferentes, individualiza hasta cierto límite, pero para encontrar mejor los cuadros que pueden repetirse No desderia las sistematizaciones ofrecidas por las ciencias sociales particulares, pero solamente en tanto que son puntos de referencia para investigaciones mas profundas, que pretenden demostrar cómo todo sistema coherente de modelos y de símbolos es relativo y depende de un cuadro o de una situación social dada.
Es necesario además distinguir tres géneros de tipos sociales que a menudo se confunden:
a). Los tipos de relaciones sociales o "formas de la sociabilidad", que se actualizan, se componen, se combaten y se equilibran de la manera más variada en el seno de cada grupo, por pequeño que sea, así como de una sociedad global. Toda unidad colectiva real representa un microcosmo de formas de sociabilidad (por ejemplo el "nosotros" y "las relaciones con el otro"). Estos últimos pueden ser designados como tipos microsociológicos. Estos son los tipos sociales más abstractos, los más generales que se repiten sin dificultad alguna;
b). Los tipos de agrupamiento de que se compone toda sociedad global y cuya jerarquía variable es invertida cada vez que se pasa de un tipo de sociedad global a otro. Los tipos de agrupamiento pertenecen a la tipología diferencial que es más concreta que la tipología microsociológica, puesto que se trata de unidades colectivas reales cuyo comportamiento es directamente observable, y no de una especie de "electrones" o de "vitaminas" sociales, como en el caso de las formas de la sociabilidad. Los tipos de agrupación, aparecen más concretamente en cuanto se observa que los grupos pertenecientes al mismo género toman formas muy diferentes, según los tipos de sociedades globales en los cuales están integrados, por ejemplo, el grupo de parentesco es hoy la familia conyugal o, mas precisamente, el matrimonio, mientras que ha sido el clan -familia, iglesia, ciudad; y la familia doméstica, familia conyugal, empresa económica y grupo politico a la vez--, en las sociedades arcaicas y feudales, etc. Solo una sociologia descriptiva de agrupamientos en una sociedad global dada, puede servir de prueba a su clasificacion general en tipos;
c). Los tipos de sociedades globales que son macrocosmos de agrupamientos particulares (que son a su vez microcosmos de formas de sociabilidad) constituyen los tipos sociales más concretos y más cercanos a la existencia histórica. Así pues, se les puede construir de acuerdo con una gran variedad de criterios en la que la mayor parte se entrecruzan, y que son esencialmente pragmáticos (por ejemplo: geográfico -sociedad occidental y oriental, americana y europea, etc.. ; histórico -sociedad arcaica y civilizada, pasada, presente y futura, etc....; técnico, económico, religiosa, jurídica, mental, etc...) El criterio de la jerarquía variable de los grupos nos parece ser uno de los más objetivos y comprensivos. En todo caso, los tipos de sociedad global son los tipos más concretos, y en consecuencia los menos susceptibles de repetirse, bien que, las repeticiones no pueden excluirse totalmente.
La distinción de tres especies de tipologia sociologica: abstracta o microsociologica, abstracta -concreta o diferencial-, y concreta o global, conduce a las siguientes conclusiones: a). Los tres géneros de tipos sirven como puntos de referencia para sus construcciones sucesivas, ayudandose mutuamente para su verificacion reciproca; b). La construcción de tipos sociológicos no esta necesariamente ligada a la interpretación del sentido interno de la conducta, como lo ha afirmado falsamente Max Weber; esto no es indispensable sino para la construcción de tipos de la sociedad global y, ain, solamente, cuando está inspirada por la inquietud de los problemas que pertenecen a la "sociología del espíritu"; c). No solamente la intensidad y la importancia reciprocas de las capas en profundidad y de las formas de sociabilidad son esencialmente variables, no solo la jerarquia de los grupos se invierte continuamente, sino aun la escala de los factores que provocan cambios en los diferentes tipos de la sociedad global es inestable y fluctuante. Si, por ejemplo, en la sociedad burguesa y capitalista, los factores económico y técnico han jugado un papel de primer piano en todo cambio, no es completamente seguro que en otros tipos de sociedades, las creencias magicas y religiosas (o su conflicto), la base morfológica, y especialmente demográfica, el derecho, el saber, o la planificación racionalmente querida, etc., no han podido o no podrán colocarse a la cabeza de la jerarquia de los factores, en la que únicamente la síntesis especifica constituye la causalidad social.
En relación a estos dos principios fundamentales del metodo sociológico: necesidad de tomar en consideracion el conjunto de todos los estratos y la edificación de una tipologia a la vez microsociologica, diferencial y global, las tecnicas de investigacion propiamente dichas no juegan sino un papel subalterno y son esencialmente variables; seria erroneo hipostasear, hacer exclusivas, oponerlas, incluso tecnicas de investigacion tales como las estadisticas, la comparacion, la interpretacidn comprensiva, etc. Las estadisticas, sin ser aplicadas a un cuadro social real, cuidadosamente delimitado y verificado, no representan sino manipulaciones puramente matematicas con los grandes nuimeros.Los procedimientos comparativos, en cuanto que no se apoyan sobre la integración de los fenómenos e instituciones comparadas en los conjuntos sociales de estructuras verdaderamente anIlogas, son irrisorias. La interpretación incluso cuando se apoya en materiales empiricos (documentos personales, encuestas, entrevistas, simbolos y signos observados, etc.), y no sobre construcciones filosoficas aceptadas de antemano, corre el riesgo de conducir al puro arbitrio del observador interprete, si no se toman precauciones vigorosas para reducir al minimum "el coeficiente de la posición social y de la preparacion" del investigador.
Para evitar estos riesgos inherentes al empleo de tecnicas aisladas y exclusivas, no hay sino un solo medio posible. No pueden dar su pleno rendimiento sino combinadas e incluso, si esto es posible integradas en uno y unico procedimiento. Las estadisticas, los estudios comparativos y las interpretaciones monograficas son igualmente indispensables para realizar el metodo tipologico en sociologia. Deben controlarse reciprocamente, sirviendo como puntos de referencia para una verificacion mutua y tendiendo hacia una interpretación tal que finalmente de por resultado un procedimiento unificado.
Desde este punto de vista, el reciente desarrollo de la Sociometria en los Estados Unidos, debido a la iniciativa de un psiquiatra: J. L. Moreno, 9 cada día mas aplicada en las investigaciones sociológicas de ese país -nos parece que representa un esfuerzo lleno de promesas. La novedad de la sociometria nos parece que consiste en el esfuerzo para ligar en un mismo procedimiento, la interpretación comprensiva de las conductas y de los simbolos, las estadisticas y la comparacion de los cuadros analogos, lo que no es posible sino por una delimitacion rigurosa del cuadro completo y real en que la investigacion sociometrica se hace y asi comprendida la sociometria se encontrara en el polo opuesto de los procedimientos irrisorios de Gallup -esta investigación matematica de medios inexistentes y puramente arbitrarios, en el vacío... La sociometría ha dado hasta el presente los mejores resultados en el estudio de los grupos particulares de pequeña importancia. La próxima etapa deberá ser, en nuestro concepto, la aplicación de la sociometría, no a los cuadros más grandes sino al principio, por el contrario a lo que hay de más infinitesimal en la realidad social a las formas de la sociabilidad. En otras palabras, esperamos el establecimiento de una relación entre la sociometria y la microsociología que servirá a la vez a la causa de la sociometria; no se vería más amenazada de confundirse con un behaviorismo estadístico, hoy pasado de moda, y la causa de la microsociología que no se tendría ya más por una hipótesis gratuita que no admite verificación objetiva.
Nos falta lugar aquí para comentar la extensa lista de los problemas fundamentales característicos de la Sociología en la hora presente. Vamos a concretarnos a una simple enumeración, dejando a un lado los problemas de la sociología aplicada.
I. PROBLEMAS DE SOCIOLOGIA GENERAL
a). Microsociología;
b). Sociografía diferencial de los grupos;
c). Tipología de las sociedades globales.
II. PROBLEMAS DE SOCIOLOGIA GENETICA
a). Los determinismos sociales (causalidad social, la jerarquía variable de los factores, cálculo de probabilidades sociales, discontinuidad sociales);
b). Las regularidades tendenciales, microsociológicas, diferenciales, globales.
III. PROBLEMAS DE MORFOLOGIA SOCIAL
a). Geografia humana;
b). Demografia social;
c). Ecologia social (sociologia urbana, rural, etc.).
IV. PROBLEMAS DE SOCIOLOGIA ECONOMICA Y TECNOLOGICA
a). Sociologia de las coyunturas y de las fluctuaciones económicas;
b). Sociologia de las instituciones economicas;
c). Sociologia de la tecnica y del trabajo.
V. PROBLEMAS DE SOCIOLOGIA DEL ESPIRITU.
a). Sociología de los signos, de los símbolos, de las ideas y de los valores, en general (sus diferenciaciones, sus conjunciones, sus jerarquías variables en función de los tipos sociales diversificados);
b). 1° Sociología del conocimiento;
2° Sociología de la religión;
3° Sociología de la moral;
4° Sociología del derecho;
5° Sociología del arte;
6° Sociología del lenguaje;
7° Sociología de la educación.
VI. PROBLEMAS DE PSICOLOGIA SOCIAL
a). Psicologia intermental;
b). Caracterologia psicologica de los grupos;
c). Psicologia colectiva.
VII. PROBLEMAS DE ANTROPOLOGIA Y DE ETNOLOGIA CULTURALES
En esta enumeración, los problemas de la Sociologia del espíritu, nos parece, requieren algún esclarecimiento. Los problemas de la sociología del espíritu, son, por lo demás, los más importantes de la sociología contemporánea, puesto que, su estudio, ha realizado, recientemente, notables progresos, y ha suscitado, la cuestión fundamental de las relaciones entre sociología y filosofía.
Nos parece fuera de duda que la esfera simbólica es el dominio en que inevitablemente se encuentran la sociología y la filosofía, dominio que no pueden ignorar. ¿Se encontraran aquí como enemigos o como amigos? ¡Deben combatirse, deslindar sus competencias, o cooperar lo mas íntimamente posible? Nos inclinamos a esta última solución. En efecto, si la filosofía se propone verificar la validez, la veracidad y la objetividad de los símbolos, solo la sociología puede proporcionarle los materiales necesarios que se refieren a 'las variaciones concretas de estos símbolos, variaciones de su sentido y de su eficacia, así como a su condicionamiento por las estructuras y las situaciones sociales. Por su parte, sólo el análisis filosófico puede proporcionar a las investigaciones sociológicas, criterios para distinguir los símbolos de las ilusiones, por un lado, los signos y modelos no simbólicos, y por otro lado, para estudiar su grado de mistificación y de racionalidad, así como su diferenciación en símbolos religiosos, mágicos, cognoscitivos, morales, jurídicos, etc., y su conjunción en jerarquía variable. Así en la esfera simbólica se pone de relieve esta interdependencia mutua, que deben aceptar, la sociología y la filosofía del espíritu, si no pretenden condenarse a la esterilidad o al dogmatismo En efecto, que puede hacer la sociología del conocimiento sino estudiar el vínculo funcional entre símbolos conceptuales, ideas lógicas, géneros de conocimiento (por ejemplo, conocimiento perceptivo, de sentido común, técnico, político, científico, filosófico), formas de conocimiento (conocimiento místico o racional, positivo o especulativo, intuitivo o reflexivo, etc.), sistemas de conocimiento, por una parte,; y las formas de sociabilidad, los grupos particulares y los tipos de sociedad globales por otra parte? Que puede hacer la sociología de la religión, del derecho, de la moral, etc., sino es estudiar las relaciones funcionales entre símbolos religiosos, morales, jurídicos, así como las especies, cuadros y sistemas de derecho, deberes, valores, teorías morales, etc., por una parte y los tipos sociales microsociologicos, diferenciales y globales, por otro, ligándolos a la vez a todos los estratos profundos de la realidad social. Ahora bien, todos estos estudios e investigaciones resultarían imposibles si el análisis filosófico no interviniera para hacer posible el hallazgo, dentro de la realidad social, de fenómenos específicos de conocimiento, de moral, de religión, de derecho, etc., y para ayudar a establecer esquemas clasificadores, que sirvan de puntos de referencia a la investigación sociológica. Y a la inversa, la teoría del conocimiento, la moral teórica, la filosofía del derecho, etc., se perderían en razonamientos y construcciones enteramente vacías, en el peor dogmatismo y arbitrariedad, si no tomaran en cuenta los ricos materiales que les pueden proporcionar las vastas encuestas de la sociología del conocimiento, de la sociología moral y jurídica, etc.
Ciertamente que ninguna rama de la sociología del espíritu puede reemplazar el tratamiento filosófico de los problemas, y no puede aportar ninguna solución positiva de los problemas que la filosofía se plantea. Sin embargo, la contribución negativa y crítica de la sociología del espíritu a la filosofía puede ser enorme. No solo hará imposible toda posición filosófica dogmática, arbitraria, antropomórfica, sino que también podrá ayudar a eliminar toda una serie de teorías filosóficas erróneas, entre otras las que ven, en la interdependencia de sociología del espíritu y filosofía, un círculo vicioso, y que niegan de manera gratuita la posibilidad de experiencia y de conocimiento colectivos...
No obstante es evidente que se puedan invocar justificaciones filosóficas diversas a esta interdependencia indispensable de la filosofía y de la sociología del espíritu. Se podría, por ejemplo, basarla sobre "el empirismo radical" fundado sobre el pluralismo de las experiencias integrales inmediatas; o bien sobre el pragmatismo, sobre la fenomenología de diferentes direcciones, sobre la filosofía existencialista (en tanto que esta no se la empobrezca artificialmente y se la reduzca a ser una teoría de la existencia fisiológica del hombre aislado); o bien sobre la teoría de la "renovación perpetua de la razón" que engendra siempre nuevas categorías adaptadas a los obstáculos que hay que vencer (Brunshvicg), sobre el materialismo dialectico, e incluso, tal vez, sobre una mística de lo Absoluto considerado como si se revelara al mundo por sectores y porciones, etc....
La sociología del espíritu no alberga ninguna pretensión "imperialista", no intenta reemplazar a la filosofía, pero trata de obligar a esta última cada día mas, a tener en cuenta sus flancos sociológicos y la obra que cumplen en esta sociología del espíritu.
Detendremos aquí nuestro inventario, esperando volver a el en otras ocasiones, en estos cuadernos (Cahiers Internationaux de Soclologie). Su carácter sin partido, por un lado, y por otro internacional, nos parece que viene sugerido por el mismo estado actual de la investigación sociológica.
Estos Cuadernos estarán abiertos a los sociólogos de toda nacionalidad y de toda tendencia. Su propósito principal es la información, confrontación, discusión y síntesis. Las investigaciones emprendidas por el "Centre d'etudes sociologiques" recientemente fundado en Paris, así como las investigaciones muy adelantadas de los sociólogos norteamericanos, constituirán, muy probablemente, las primeras fuentes nutricias de esta publicación. Los Cuadernos dirigen un saludo respetuoso y fraternal al admirable Annee Sociologique de Durkheim, que esperan pronto reaparecerá y del que serán, gustosos, un complemento autónomo.
Notas
1 Se podría reducirlos a los seis grupos siguientes que han sido totalmente eliminados: 19 El sentido del progreso y la dirección de la evolución;29 Orden y progreso; 39 Individuo y sociedad;49 El factor social predominante; 59 Psicologia y Sociologia;ó*Las leyes sociologicas. En la hora actual ninguno de estos problemas se acepta como científico. Cf. Twentieth Century Sociology, publicado bajo la dirección de G. Gurvitchy W. E. Moore, New York, 1945.Prefacioy passim.
2 Cf. A propósito de "La reciprocidad" de las perspectivas y de la tensión propia a todo fenómeno psíquico entre los tres polos inseparables de Yo, Otro y Nosotros. Mis artículos: "Is the Anthithesis of Moral Man and Inmoral Society true?" The Philosophical Review, noviembre 1943, N9 52, pp. 533-552; "Social Control", Twentieth Century Sociology. cap. x, pp. 287 y siguientes; "Mass, communitycommunion", Journal of Philosophy, 1941,Vol. xxxvir, pp. 485-495; Essais de Sociologie, Paris, 1938, pp. 1-169.
3 A propósito de las amenazas tecnocráticas que gravitan pesadamente sobre las estructuras sociales actuales, cf. mis observaciones en La Declaration des Droit Sociaux, Paris, 1946, ediciones Vrin, introducción, cap. iv: "Les noveaux obstacles a vaincre", pp. 48 y siguientes, tambien mi artículo: "Democracy as a sociological problem,"en Journal of legal and political Sociology, 1942, Nos. 1-2, pp. 47-71, de New York.
4 Cf. OGDEN, K y RICHARDS, I. A. The Meaning of Meanings, primera edición, 1923; 2" edición 1936; SANTAYANA, Reason and Society, New York, 1932; CASSIRER, Ernst, Die Philosophie der symbolischen Formen, Nos. 1-3, 1925-1929; LANGER, Kate. Philosophy's New Key, Cambridge, 1942; LEVY-BRUHL, Lucien. L'Experience mystique et les Symboles ches les Primitifs, Paris, 1938.
5 Cf. Mis analisisen Essais de Sociologie, Paris, 1938,pp. 20 y siguientes y en Sociology of Law, Nueva York, 1942, pp. 43-50.
6 Cf. Mis distinciones, en Sociologyof Law, pp. 21-50y en mi articulo, H. P. Fairchild(editor),Dictionaryof Sociology,New York, 1944,pp. 21óy siguientes.
7 Cf. para la idea de la "Microsociologla" mis libros Essais de Sociologie, pp. 27-112 y Elements de Sociologie Juridique, Paris, 1940, pp. 141-178.
8 Cf. Para los primerosensayosde aplicaciondel distingode los tres generos de tipos a la investigaciónsociologica, mis dos librosprecitados:Essais,pag. ó8 y Elements,pp. 141-242.
9 Cf. Jacob L. Moreno, Who shall survive? New approach to the problem of humaninterrelations, Washington, D. C. 1934y sus articulos "Remarkson the foundationof the SociometryInstitute", Sociometry, mayo de 1942;"Sociometryin action", Ibid. agosto de 1942; 'Sociometry and the cultural Order". Ibid. agosto de 1943;"Thetwo Sociometries, human and subhuman", Ibid, 1945, vol. VII. Publicamos en este cuaderno el articulo de Florian Znaniecki en el que se da una apreciación critica del movimiento sociometrico.
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Georges Gurvitch: La vocación actual de la sociología (1946) |
El artículo actual publicado en 1946 también pertenece a la introducción de la obra: Gurvitch, Georges. La vocación actual de la sociología. Fondo de Cultura Economica, México, 1953 [1950].Año de publicación origiunal: 1950.
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